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EL RINCÓN DEL MITO

CLAYMORE 8,8 (MUY BUENA)

<B><FONT Color="#00009C"><font size=+2> CLAYMORE  </font></font><FONT Color="#00009C"><font size=+4> 8,8 </font></font><FONT Color="#00009C"><font size=-1>(MUY BUENA)</font></font></B> "Da gusto comprobar a estas alturas que existen nuevos títulos capaces de beber con maestría de las fuentes de los clásicos. A veces no hace falta innovar para conseguir el reconocimiento de la crítica, solamente hacer “lo de siempre” con talento... y si metes a unas cuantas niñas con espadas de doble filo de por medio tienes hecho la mitad del trabajo..."


"Lo que diga la rubia..."

by Metalchuan

Una vez leí a un tipo que escribió “la innovación esta sobre valorada en el mundillo creativo” y no me atrevería a intentar discutírselo con pleno convencimiento. Es verdad que a veces discuto por deporte pero la inmensa mayoría de las veces tengo plena razón en mis argumentos así que no me canso tanto imponiendo criterios...esta vez no seria una de esas: Es verdad que cuando alguien se esfuerza con algo que nadie ha sabido o se ha atrevido presentar antes, merece un reconocimiento meritorio. ¿Pero que ocurre cuando existe sequía de buenos productos por desechar hacer las cosas que siempre funcionan bien entre los “consumidores” al considerarlas repetitivas?...

Yo os lo digo:

Que existe carencia en la maquinaria del mundillo de la diversión y se dispara la necesidad enfermiza del carbón que estimula el sanísimo “placer por el placer” en el hipotálamo del aficionado entregado al noble acto del devore incontrolado de material lúdico...

En fin, que la comida experimental esta bien como experiencia pero siempre tiene que haber una buena tortilla de patatas preparada... Que el Half life es la polla marinera, pero es necesario el concepto Halo en el mundo videojuegil... y que Hikaru no go es una obra maestra... pero de vez en cuando necesitamos un chute de la violencia de toda la vida, de sangre, amputaciones y batallas vibrantes contra descomunales enemigos. De personajes con carisma que evolucionan y las pasan putas contra demonios de variopinto diseño y nos proporcionan enormes y gratuitas dosis de esa sensación saciadora propia de la adrenalina intentando reposarse en el estomago tras una cafrada de situaciones magistralmente realizadas... a veces hacen falta cosas bien hechas como Claymore señores... y siguen apareciendo, afortunadamente...

En realidad seria cojonudo haber publicado antes el análisis de Berserk ya que las similitudes en ambas obras son absolutamente simétricas en un porcentaje bestial. El problema – como recordareis- es que se me fue a tomar viento en una catástrofe informática hace tiempo y me da una pereza terrible repetirlo (ya veremos...si os portáis bien...). El caso es que Claymore, pese a haber visto la luz posteriormente y por ende debería pecar de lastrar el hecho de no ser original en su concepto (vale Berserk tampoco, pero esta aun más ¡coño!) consigue pulir los fallos de su predecesora, potenciar apartados hasta límites abrumadores y atreverse con sorpresas de guión inesperadas amparándose en su impecable y dinámica narrativa...


Dibujos:

Lo que tras años de afición me hace sospechar de que una serie vaya muy posiblemente a decepcionarme en su desarrollo futuro es comprobar que en el primer episodio se muestra en pantalla un despliegue grafico elevado... despues vienen las sorpresas de falta de presupuesto y de ahorro de detalles, encargando el trabajo a talentos menos meticulosos. Siguiendo ese patrón Claymore debería haber sido un fiasco absoluto ya que hacia tiempo que no me sobrecogía tanto visualmente ante un trabajo gráfico como el que presenta el episodio inicial de la serie...

Formas perfectamente definidas y rostros de cautivadoras expresiones, casi turbadoras cuando se conforman los detalles característicos de la guerrera protagonista con la candidez de su inexpresividad batallando junto a la belleza misteriosa de sus ojos plateados. Enemigos grotescos y amenazadores con formas poco originales (en principio) pero innegablemente creadores de una tensión efectista (y desagradable al uso) en cada aparición. Escenarios de sublime iluminación y enrarecido colorido mostrando detalles de corte medieval que, sin ser en absoluto dignos de un protagonismo destacado, si cumplen con su cometido de enmarcar con calidad cada secuencia...

El resto cumpliendo con creces: planos fijos para alguna escena en concreto perfectamente ejecutados y marcando como pauta inamovible una elegancia en cada matiz absolutamente cautivadora.

Las sospechas se comienzan a ratificar a partir del segundo episodio, la calidad gráfica cae estrepitosamente en comparación con el capitulo previo, pero sorprendentemente no solo no llega en ningún momento a desmerecer en calidad general si no que enseguida se mezcla con planos y diseños mucho más mejorados, consiguiendo un mas que suficiente conjunto para no decepcionar en exceso.

Mas aún, en contraposición a lo que ocurre en otras series, cuando la calidad grafica desciende, no lo hace así el dinamismo de las secuencias, logrando hacernos pasar por alto el detalle... tanto es así, que en el capitulo encargado de plasmar el momento más relevante al que asistiremos en pantalla, no se reserva la máxima calidad grafica que puede dar de si la serie, y aún con esas, consigue ser absolutamente escalofriante apoyándose en recursos de dirección encomiables...

En los posteriores acontecimientos veremos un compendio generoso de variantes en cuanto a calidad en este apartado, nunca descendiendo el límite marcado por el anterior ejemplo , y por el contrario consiguiendo alcanzar en ocasiones picos de intensidad que suprimen el aliento, por no hablar de la majestuosidad y la fuerza arrebatadora de los nuevos personajes que van apareciendo, así como las imaginativas formas que conforman las amenazas a las que tendrá que hacer frente nuestra protagonista: Demonios multiformes que mezclan con maestría lo repulsivo de su esencia, con una deslumbrante imaginación en sus formas... un verdadero lujo, de verdad...


Animación:

Haciendo referencia de nuevo al dinamismo “perpetuo” de la serie, evidentemente el porcentaje más elevado de responsabilidad en esta sensación es mérito de un estudiado trabajo de inteligente animación. Con la lección bien aprendida en cuanto a recursos que no impliquen mostrar movimientos completos, la serie permite un frenético desarrollo de una velocidad de ejecución sobrecogedora. Tanto si el espadazo vuela integro en el plano, como si solo vemos su impacto contra un obstáculo, el efecto es demoledor visualmente.

Casi entrecerraremos los ojos cuando el mil veces recurso de simular que los ataques no se ven por su dinamismo haga su aparición, aguantaremos la respiración mientras contemplamos la estudiada ejecución al ataque de las guerreras y sus fulgurantes esquivas para alcanzar su objetivo, temblaremos ante los brutales efectos de los sanguinarios y particulares métodos de asesinato de los demonios y para quienes sean amantes de lo bien hecho podrán paladear lujos en forma de animaciones aparentemente innecesarias cuando se podrían omitir detalles en el caos de un batalla: En forma de elegantes ataques estandar o convincentes y absolutamente disfrutables golpes de gracia brutales e inmensamente satisfactorios, encontraremos el complemento perfecto para una elaboradísima parte gráfíca; los dos apartados consiguen sincronizarse de forma soberbia consiguiendo conformar secuencias, algunas sinceramente memorables, otras simplemente perfectas en su ejecución general...que no es poco.


Música:

Esta claro que los responsables de la adaptación al anime de la historia de estas querubinas, han puesto énfasis en mimar cada apartado de la serie. Si antes hablábamos del término elegancia para definir la parte gráfica , ahora debemos extrapolarlo a su banda sonora. Desde un tremendo opening lleno de fuerza que no podrás evitar ver cada vez que quieras disfrutar de un nuevo capítulo, pasando por tonalidades dignas del mejor cine épico, junto a sensacionales añadidos en forma de cortes metaleros que acentúan los momentos más destacados de la acción y terminando en un poderoso ending de fascinante melodía, el espectro de calidad que abarca el hilo musical de Claymore es un factor decisivo a la hora de acentuar eficazmente cada secuencia dotándola de un palpable sentimiento cinematográfico que infunde credibilidad a la trama, ya sea por lo enérgico de su tratamiento en la acción o por lo encantador de sus fragmentos destinados a insuflar un halo de misterio y magia en partes donde podremos recrearnos con las imágenes de majestuosos entornos o como ornamento en momentos decisivos para la trama.

Un trabajo serio y preciosista que podremos apreciar comodamente durante el disfrute argumental de la obra, elevando enteros la puntuación final de la nota.


Argumento:

Despues de todo lo visto en anteriormente casi podríamos decir que Claymore merece la pena aunque solo sea por en curro invertido en su puesta en escena. En realidad parte de su encanto reside en ser un producto honesto como casi todos los de su género. Y cuando digo honesto quiero decir directo, simple en su planteamiento y eficaz.

Tiene los elementos indispensables para triunfar entre los aficionados al anime de acción medieval: guerreros implacables, amenazas a no tomar a risa, carisma en los protagonistas y recursos inteligentes durante la obra que ayudan a fortificar sus personalidades alejándolos de la banalidad de no tener presencia... Como similitud importante a la mencionada Berserk, aparte de las mencionadas antes que las hacen parecer paridas por el mismo autor, encontramos un triste lastre en su disfrute: tanto Berserk como Claymore se parecen en que aún no había concluido su trama en manga cuando ya se afanaban en sacar su versión animada...

Y esto es malo, sobre todo porque esto no es Naruto, y salen espadas pero no es Bleach, por lo que las masas no justifican invertir más dinero que el justo para unos 25-26 episodios que evidentemente abarcan únicamente un fragmento de algo que en ambas ocasiones da la impresión de que mejorará en un futuro de dudoso disfrute en versión animada.

Lo dije en Berserk y lo repito: quien considere esto como un spoiler gigantesco lo lamento, pero personalmente prefiero pensar que es justo advertir este dato para no sentirse decepcionados una vez la serie finalice y encontremos innumerables cabos sueltos no aclarados o destinos de personajes que nos dejen con la miel en los labios sin una conclusión convincente, convirtiendo el recuerdo de la serie en algo con regusto amargo...

En cambio, una vez asimilado este dato podremos disfrutar con lo que nos ofrece este pequeño fragmento de la vida de las guerreras playmates que lejos de no contar casi nada (como ocurría en Berserk), comprime su calidad como puede, para contar lo máximo posible en el limitado espacio disponible... ¿Lo consigue?

Vaya que si lo consigue, Claymore empieza al uso, de nuevo lo de siempre, magníficamente realizado, eso si, pero tras unos capítulos iniciales un tanto apáticos y haciendo gala de esos tortazos argumentales que nos propinan los nipones frecuentemente, el argumento sorprende repentinamente, sin avisar. Con cautela y recreando un trabajo de psicología encomiable para con el espectador, juega con nosotros como en una partida de poker: nos ofrece faroles, faltas de ritmo y detalles solamente apreciables cuando la revisamos por segunda vez, para de pronto golpearnos mentalmente con probablemente uno de los momentos más brutalmente memorables de la historia del anime, digno de ser recordado entre los grandes de cuantas series conozco... tras él y cuando ya nuestras mejillas se han recuperado de la repentina lividez inducida por el momento, las cosas se mantienen en un nivel acojonante, más orientadas a la narrativa al uso pero con grandes dosis de maestría fácilmente apreciables.

Y es que la serie se define por sus combates: crueles, magníficos y creíbles todos ellos, Pero donde el caos se magnifica es cuando los enemigos “grandes” hacen su aparición:

La madre del canguelo...


Haciendo gala de una violencia desorbitada, repleta de amputaciones y continuos recuerdos a la vulnerabilidad de las aparentemente invencibles guerreras, acabar con cada uno de estos discipulos del averno mas cafre, resultará en una epopeya distinta por la que padecer lo indecible para intentar sobrevivir y durante las cuales, las pasaremos “putas” (con perdón) viendo lo encarnizado y desesperado de las situaciones que se vayan produciendo...diversión en estado puro a un nivel altisimo...

Finalmente es justo concederle el mérito de compensar con empeño la falta de metraje con una síntesis aceptable de situaciones para concluir sin defraudar a los espectadores el fragmento de la historia que permiten los escasos 26 episodios, aun así, pocas veces ha dado tanta rabia ver concluir a una serie en su momento más álgido, sin duda porque se disfruta de carrerilla hasta el final...una verdadera lastima.


Adicción:

El lento progreso del inicial arranque poco hace presagiar una escapada tan insospechada hacia la calidad como la que presenta esta serie... Una vez que deja en buen equilibrio la personalidad de los principales personajes de la trama, despliega todas sus virtudes en situaciones originales que descolocan al espectador en medio de algunos de los combates más absolutamente intensos y violentos de los últimos tiempos.

Exponencialmente desciende su originalidad, cuando ya hemos experimentado las delicias de su descarte de cartas bajo la manga, pero se estira como puede hasta completar un balance espectacular de virtudes altamente disfrutables que serán las culpables de que nos sepa a poco, pese a tu torrente de innegable calidad...


Mito:

Claymore demuestra una vez mas que lo trillado puede mostrar su mejor cara con un par de buenas ideas y un correcto trabajo en lo básico. Tiene la soberbia de impactarnos en un par de buenas ocasiones con su guión cuando casi se antojaba inútil por hacernos disfrutar como pocas de lo que únicamente íbamos convencidos de ver en una serie de espadas. Combates bestiales, cruentos a mas no poder, desmoralizadores hasta el limite de la desesperación y que fuerzan a buscar una estrategia factible para sobrevivir a ellos a veces in extremis.

Diseños impecables que se vuelcan en los personajes dotándolos de una presencia apabullante y de retorcida belleza para con los demonios que pululan por la trama, junto con una animación encomiable y una banda sonora de autentico lujo... poco más se puede pedir, únicamente su corta duración nos disgusta, pero precisamente por su incuestionable capacidad de transmitir diversión a raudales y lo que nos permite disfrutar desearíamos una concusión más convincente que la que nos pueden proporcionar 26 episodios de una epopeya que da muchísimo mas de si y de la que únicamente podemos esperar una muy poco probable continuación animada...

En cualquier caso una obra absolutamente recomendable a todas luces con una fortísima personalidad propia, sinceramente disfrutable...


Lo mejor:

Magnifico trabajo en los diseños.

Inteligente uso de la animación y los planos fijos.

Banda sonora de mucha calidad.

Trepidante y muy adictiva.

Formidables secuencias de combates.

El guión reserva alguna secuencia verdaderamente impactante.


Lo peor:

Tarda en calentar motores.

Demasiados cabos sueltos una vez concluida.

Algun secundario termina por ser absolutamente insoportable.

Resulta imperiosa una segunda parte.


Metalchuan



2 comentarios

Metalchuan -

¿No era al revés...?

ira -

Buena serie de una medio humana, medio yoma